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En el post: 

SISTEMAS DE NAVEGACIÓN AÉREA, SU EVOLUCIÓN.

hablamos sobre la importancia de estas herramientas en la historia de la aviación, de cuáles fueron las necesidades del momento para que surgieran y se convirtieran en esenciales para el ejercicio de volar con seguridad.

Por eso en este nuevo post, entraremos más en detalle sobre su funcionamiento e importancia, enfocados en aquellos que utilizamos en nuestros helicópteros Bell 206 L3, los cuales son la brújula, el VOR (VHF Omnidirectional Range), el ADF (Automatic Direction Finder) y el GPS.

Empezaremos con la brújula también llamada compás magnético. Este es un instrumento de ayuda en la navegación; su función es proporcionar al piloto una indicación permanente del rumbo de la aeronave con respecto al norte magnético de la tierra. Su antecedente se remonta desde los chinos, quienes hace 2,500 años utilizaban un trozo de caña que sujetaba una aguja magnética, la cual se ponía a flotar en el agua para indicar el norte.

Ya en 1269, Pietro Peregrino de Maricour, describió y dibujó en un documento, una brújula con aguja fija. Más tarde, apareció la “rosa de los vientos”, un disco con marcas de grados y subdivisiones que señala las 32 direcciones celestes.

Este instrumento es la referencia básica para mantener la dirección de vuelo, el cual está formado por una caja hermética, teniendo en su interior dos agujas de acero magnetizadas, ensamblado por una rosa de rumbos. Generalmente la caja esta llena de un líquido no ácido, para reducir oscilaciones, amortiguar movimientos bruscos y aligerar el peso de la rosa de los rumbos. En su parte frontal de la caja, se encuentra un cristal, el cual es una línea de fe que hace posible la lectura de la rosa.[1]

El VOR en sus siglas en inglés[2] “VHF Omnidirectional Radio Range” (Radiofaro Omnidireccional de Muy Alta Frecuencia), surgió en la Segunda Guerra Mundial y se convirtió a partir de los años 50 en la guía fundamental de la navegación civil. Este es una radioayuda que utilizan las aeronaves para seguir una ruta preestablecida, constituido por estaciones de tierra que transmiten señales a alta frecuencia entre 108 y 118 MHz (banda VHF). La antena VOR de la estación en tierra emite una señal de radiofrecuencia VHF en todas las direcciones, la cual es tomada por cualquier aeronave que se encuentre dentro del rango de alcance (máx. unos 320 km a hasta 37 500 pies de altura -11 430 m- sobre la estación), y que tengan sintonizada dicha frecuencia.

ADF o Automatic Direction Finder (Localizador automático de dirección): se trata de una de las herramientas de navegación más antiguas y básicas que puede usar un piloto, se podría decir que es como la brújula de las radioayudas, pero en vez de señalar el norte, su aguja señala la estación de emisora Non-Directional Beacon con sus siglas en inglés NDB (baliza no direccional), que se encuentre sintonizada, la cual detecta señales de radio originadas en estaciones especiales para la navegación aérea o en emisoras de radiodifusión normales.

Los primeros sistemas antes mencionados, han sido fundamentales para poder navegar y volar con la seguridad que requiere nuestro sector; ahora bien, en las últimas décadas la constante evolución de la tecnología ha buscado optimizar y facilitar el desarrollo de la navegación aérea, por lo que el sector exige saber con mucha más exactitud el posicionamiento de las aeronaves en el espacio.

Por lo anterior, surgió el Sistema Global de Navegación por Satélite (con sus siglas en inglés, Global Navigation Satellite System, GNSS) que permitió un gran avance en las tecnologías de navegación, para definir de forma más precisa la posición y el tiempo transcurrido de la aeronave;  los sistemas como el GPS, GLONASS y el reciente Galileo, hacen parte del GNSS.

Los sistemas GNSS son en esencia constelaciones de satélites, que transmiten un rango de señales para el posicionamiento y localización en cualquier parte de la tierra. El primer GNSS fue el Transit norteamericano, un sistema desplegado por el Ejército de Estados Unidos en los años 60. Este sistema no era muy exacto, por lo que la información recibida dependía de la posición del satélite, de manera que no daba los resultados esperados para la aviación.

Después del Transit, se fueron mejorando los sistemas de navegación satelital, hasta llegar a los utilizados actualmente. Los cuales presentan mucha mayor exactitud y confiabilidad con respecto a la ubicación de las aeronaves.

Uno de los sistemas más utilizado es el NAVSTAR GPS, (Sistema de Navegación Distanciamiento – Sistema de Posicionamiento Global) operado por Estados Unidos. Este está conformado por una constelación de 24 a 27 satélites, lo cuales se mueven en una órbita de  20.000 km sobre la tierra. Es un sistema de radionavegación que utiliza mediciones de distancia precisas de satélites para determinar la posición y la hora en cualquier parte del mundo.

Los sistemas de navegación han avanzado con la tecnología de última generación, lo cual los hace más precisos y confiables, convirtiéndose en una ayuda importante para la industria de la aviación,  la cual demanda día a día herramientas que hagan más ágil y segura la operación de las aeronaves que surcan los cielos alrededor del mundo.

[1] Referencia de: Manual de vuelo, instrumentación.  http://www.manualvuelo.com/INS/INS29.html

[2] Referencia de: Aviación México, ¿Qué es el VOR? https://www.aviacionmexico.com/que-es-un-vor/

 

Referencias bibliográficas:

SISTEMA GLOBAL DE NAVEGACIÓN POR SATÉLITE

¿Qué es un VOR?

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